En el mes de
marzo, los mercados de capitales mundiales registraron rendimientos mixtos. El terremoto de la costa del Pacífico de Japón y el posterior tsunami fueron parte de los factores de riesgo que mayor impacto generaron en los mercados financieros. Asimismo, continuó la tensión política en el Norte de África y Medio Oriente, que mantiene el temor sobre el impacto en los precios del petróleo, así como los riesgos asociados al perfil crediticio de países europeos, principalmente el caso de Portugal –que a la larga se vio obligado a solicitar rescate financiero por un valor estimado de entre 60 mil y 70 mil millones de Euros–. No obstante, cabe resaltar que la continua recuperación económica en Estados Unidos contrapesó, en parte, estos riesgos.
De esta manera, los inversionistas siguieron incrementando sus posiciones en activos relacionados al petróleo (los precios del crudo se elevaron en 7.84% durante el mes) y se mantuvieron conservadores en cuanto a sus posiciones en mercados desarrollados.
En este contexto, el Índice
Standard & Poor's 00 de la bolsa norteamericana mostró un comportamiento estable de -0.10%, mientras que las bolsas europeas presentaron un retroceso promedio de 4.81%. Por su parte, las bolsas de Brasil y México obtuvieron rendimientos de 1.79% y 1.14%, respectivamente.
Con respecto al mercado peruano, éste registró un rendimiento negativo de -3.88% en el mes de marzo; una contracción que refleja la salida de inversionistas para obtener activos relacionados a mercados desarrollados y petróleo –con este resultado, el IGBVL acumuló un rendimiento negativo de -6.06%–. Asimismo, hacia finales del mes algunos inversionistas empezaron a tomar posturas cautelosas ante un escenario político incierto. A pesar de este retroceso, reafirmamos nuestra visión positiva de largo plazo; sobre todo en mercados emergentes que muestren fundamentos sólidos y buenas perspectivas de crecimiento, como es el caso de la economía peruana. |