En el mes de Febrero los mercados de capitales mundiales registraron rendimientos mixtos. La tensión política en el Norte de África y Medio Oriente generó volatilidad en los mercados globales debido a que el temor de los inversionistas no solo sería la reducción en el abastecimiento de petróleo por parte de países como Túnez, Egipto y Libia, sino el riesgo de contagio a otros países de la región.
De esta manera, los inversionistas incrementaron sus posiciones en activos relacionados al petróleo (los precios del crudo se incrementaron en 2.85% en el mes). Asimismo, continuó la salida de parte de las inversiones en mercados emergentes para adquirir posiciones en mercados desarrollados, siendo ésta en general una tendencia de corto plazo que no debería alterar las perspectivas positivas que tienen los inversionistas hacia las regiones en desarrollo.
En este contexto, el índice S&P 500 de la bolsa norteamericana mostró un crecimiento de 3.20% y las bolsas europeas mostraron un crecimiento promedio de 2.22%. Por su parte, las bolsas de Brasil y México obtuvieron rendimientos de 1.21% y 0.10%, respectivamente.
Por su parte, el mercado peruano registró un ligero retroceso de -0.19%, en línea con la volatilidad en otros mercados y que refleja la salida de inversionistas para obtener activos relacionados a mercados desarrollados y petróleo. A pesar de este retroceso, reafirmamos nuestra visión de largo plazo positiva, sobre todo en mercados emergentes que muestren fundamentos sólidos y buenas perspectivas de crecimiento tales como el caso de la economía peruana. En este sentido, es importante mencionar que considerando el período de los últimos 12 meses, se han logrado alcanzar retornos de 8.69%, 18.86%, y 36.79% para el Fondo 1, Fondo 2, y Fondo 3, respectivamente. |