Durante marzo, los líderes del G-20 rechazaron una propuesta para aportar más recursos destinados a combatir la crisis en la Eurozona;
sin embargo, el Banco Central Europeo (BCE) mostró nuevamente
voluntad de tomar el rol de prestamista de última instancia, con una
segunda licitación de liquidez a los bancos europeos, colocando
aproximadamente 530 mil millones de euros en préstamos de 3 años a
una tasa fija de 1% (en la primera ronda prestaron 490 mil millones de euros). En cuanto a datos económicos, el PBI de la Zona Euro registró una caída de 0.3% en el último trimestre del año, lo que probablemente significa que esta entre en recesión este año.
Con el reporte del PBI del último trimestre del año pasado, corregido al alza (de 2.8% a 3% anualizado), siguen reportándose datos económicos positivos en Estados Unidos. No obstante, el mercado tomó negativamente el discurso del Presidente del Banco Central de Estados Unidos, Ben Bernanke, quien descartó por el momento una nueva ronda de estímulo monetario.
Las ventas norteamericanas retail subieron a su mayor ritmo desde el último trimestre del año pasado, a la vez que las solicitudes de seguro de desempleo llegaron a su menor nivel en 4 años. Mientras tanto, varios indicadores líderes, como índices de manufactura, superaron las expectativas de los analistas, ayudando al índice Standard & Poor's 500 (S&P 500) a sobrepasar los 1,400 puntos por primera vez desde el año 2008. A pesar de lo anterior, los últimos datos de generación de empleo no agrícola en Estados Unidos sorprendieron a la baja (se crearon 120 mil puestos de trabajo cuando la expectativa era de 205 mil), lo que demuestra que, si bien la economía norteamericana muestra signos de reactivación, esta es aún débil y los riesgos a la baja persisten.
En el caso de los mercados emergentes y los commodities, el mes comenzó con China dando soporte al mercado, al reportar buenos índices de manufactura. Esto sorprendió a los analistas, mientras el petróleo mantenía altos niveles de volatilidad, con el crudo Brent llegando a su nivel más alto desde el 2008 por el incremento de las tensiones entre Irán e Israel. Posteriormente en el mes, el gobierno de China bajó su proyección de crecimiento de este año de 8% a 7.5%, lo que tuvo un impacto negativo en los mercados, en particular para los commodities. Sin embargo, el dato de inflación de febrero se situó en 3.2% (por debajo de las expectativas de los analistas), confirmando que todavía cuenta con flexibilidad en su politcia monetaria para estimular su economía.
El mercado peruano presentó un rendimiento positivo; el Índice General de la Bolsa de Valores de Lima (IGBVL) mostró un avance de 4.5% en el mes, llegando a 22.3% en el año.
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