En el mes de agosto, los principales mercados de capitales continuaron registrando rendimientos negativos y alta volatilidad. Los inversionistas se mostraron temerosos debido a la desconfianza existente sobre la efectividad y predictibilidad de la política fiscal y monetaria de la economía estadounidense, así como por el desencuentro existente entre demócratas y republicanos respecto de las medidas a tomar para fomentar un mayor crecimiento. A la reducción de la calificación de riesgo de Estados Unidos, por parte de la agencia Standard & Poor’s, se sumaron datos poco alentadores acerca de la economía europea, como el del PBI de esta región, que apenas creció 0.2% en el segundo trimestre del año.
Cabe mencionar que, durante el mes de agosto, empezaron a discutirse mecanismos alternativos para enfrentar la crisis financiera europea. Entre éstos se mencionó la generación de bonos de la Unión Europea (Eurobond); aunque la alternativa fue descartada, por el momento, por los Jefes de Estado de Alemania y Francia.
En este contexto, el Índice S&P 500 de la bolsa norteamericana mostró un retroceso de 5.69%. Por su parte, las bolsas europeas registraron una caída promedio de 10.83%, mientras que las bolsas de Brasil y México obtuvieron también rendimientos negativos de -3.96% y -0.77%, respectivamente.
Por otro lado, el mercado peruano mostró un retroceso de 6.92%, en línea con la caída de los metales básicos como el cobre y el zinc, los cuales presentaron rendimientos negativos de -5.65% y -8.17%, respectivamente. A pesar de la volatilidad mostrada en los mercados, reafirmamos nuestra visión de largo plazo positiva, sobre todo en mercados emergentes que muestren fundamentos sólidos y buenas perspectivas de crecimiento, como es el caso de la economía peruana. En este sentido, es importante mencionar que, considerando el período de los últimos 12 meses, hemos logrado alcanzar retornos de 6.50%, 5.82% y 11.32% para el Fondo 1, Fondo 2 y Fondo 3, respectivamente. |